martes, 27 de mayo de 2014


Elecciones internas: el imperio del “cheesy”

Por Pablo Ordóñez

Umberto Eco se introduce magistralmente en el estudio de la fealdad y sostiene que ésta debe ser definida a través de la belleza,  pero siempre teniendo en cuenta el momento histórico y las tendencias del momento.

Esto lo lleva a sostener –y lo comparto- que lo que hoy es considerado feo, pudo haber sido considerado bello hace unos años; o lo que en el pasado pudo ser considerado feo hoy puede ser una gran obra de arte.

Aquí entonces entro en el tema de lo que está pasando en la actual campaña electoral para las internas partidarias en Uruguay.
Valiéndonos de la explicación de Eco, casi todos los candidatos y sus asesores creen que lo que fue bello hace años hoy lo sigue siendo, y no se dan cuenta del paupérrimo y feo nivel de la “comunicación” electoral que están llevando adelante.

En primer término, los principales exponentes del “ladripublicismo” venden efectivamente, una vez más, el sofisma de que la campaña electoral es casi esencialmente una campaña publicitaria.

Pero como es temporada de caza de patos y zafra de planificación de medios y pingues ganancias (siempre que todos los candidatos paguen y no solo los que ganan…), esconden bajo los sillones todos los manuales que sostienen que la comunicación publicitaria y la comunicación corporativa o política no pueden ni deben tener el mismo tratamiento de los mensajes.



Hoy estamos enfrentados a una campaña electoral que los estadounidenses califican de “cheesy”. El término “cheesy” califica a  una cosa como ordinaria, vulgar, cursi y de baja calidad. Y sumado a esto, alguno de los spots son plagios o intentos fallidos de desmarque de lo habitual en estas contiendas.

Quizás la excepción sea parte de la campaña de Luis Lacalle Pou, con una propuesta algo diferente, más actual y con los mensajes adecuados para cada público destinatario. El haber versionado su jingle de campaña es una idea atractiva y al parecer rinde frutos.

Pero todos caen en desatinos propios de la improvisación, del manejo de la comunicación en manos inexpertas o ignorantes o amantes del bello de antaño, pero feo en hogaño.

Malgastando tinta y papel

La comunicación escrita de la campaña debe ser uno de los puntos más deficitarios y cuestionables de los distintos candidatos; ahora sí, sin excepción.

Y paso a justificar porque.

Varios expertos en psicología, sociología, epistemología y comunicación han profundizado en la capacidad que tienen las personas a la hora de recibir, retener y procesar mensajes de cualquier tipo y hasta la capacidad de olvidarlos.

El recientemente desaparecido siquiatra estadounidense William Glasser sostenía que aprendemos un 10% de lo que leemos, un 20% de los que oímos, un 30% de lo que vemos; un 50% de lo que vemos y oímos, el 70% de lo que discutimos con otras personas y el 80% de lo que experimentamos.

Y como si esto fuera poco, luego viene la posibilidad de olvidar lo que uno aprende.

El filósofo alemán Hermann Ebbinghaus estudió sobre la naturaleza del olvido de la información y la definió como una función exponencial.

Sostiene que luego de haber leído una información, se puede llegar a olvidar un 50% del texto un día después. Al segundo día lo que se recuerda no llega al 30% y a la semana la recordación de lo leído apenas es un 3%.

Ante esta evidencia yo me pregunto: a santo de qué todos los candidatos llenan páginas enteras de los diarios y librillos con propuestas temáticas que pocos leen y seguramente casi nadie recordará en breve.

Tienen como una manía o debilidad de querer exponer y comparar virilidades propositivas y decir “tengo propuestas que son más grandes y mejores de las tuyas”

Vemos con asombro (aunque los publicistas empujen a sus clientes candidatos a publicar, pagar y por ende facturar) páginas y páginas llenas de texto y en pequeños cuerpos de letra, unos bodoques ilegibles para cualquiera, incluso aquellos que puedan estar interesados.

Negocio para los medios, las agencias, las imprentas y poco rédito para sus promotores.

Me asalta el recuerdo del Dr. Enrique Tarigo, entonces director de El Día en su última etapa, masticando su puro, despotricando con los “bodoques” periodísticos o políticos como una práctica aberrante.

Perfume de palabras

En realidad, lo que denota esta proliferación de los mamotretos es la incapacidad de desmenuzar todos los mensajes que contienen una campaña política y hacer una selección adecuada de los mensajes clave o “ideas fuerza”.

Las “ideas fuerza” son la esencia de los mensajes. Como un perfume, que contiene toques y extractos de un gran cúmulo de elementos, que deben, en una sola acción, difundir el significado total de una fragancia.

Resulta incomprensible como la mayoría de los candidatos no logran sintetizar su pensamiento en frases coherentes con el todo de sus ideas, y que sean cortas y sencillas, memorables y fáciles de repetir. Y que además no admitan dos interpretaciones.

Apelan a letanías y textos interminables, a veces indescifrables para el votante común.

Una vez más un mantra que tenemos  y repetimos en Pensum: “el exceso de argumentación diluye el mensaje”.

Quizás muchos todavía creen en la antigüedad que la gente vota programas.

Lamento noticiarlos de que la gente vota, a lo sumo,  algunas ideas fuerza y candidatos. Y vota desde el individualismo metodológico de Weber: su interés común frente al interés general. Y hasta vota por identificación con determinados personajes. Y hasta castiga implacable los desaciertos. Así de simple. Y la última elección nacional fue una muestra cabal de esto.

Lo otro es una suma cero de esfuerzos. Y luego cuando pierden, viene la consabida frase: “No supimos comunicar bien nuestras propuestas”.

Esto viene ocurriendo desde 1984 hasta el presente, y la clase política, poco renovada y que se viene perpetuando desde ese entonces, salvo excepciones, se despacha cómoda en esa excusa.

Y como dice el humorista Chris Rock “ese tren siempre pasa en hora”. El 2 de junio será su próxima pasada.

viernes, 25 de octubre de 2013

El Caso Sendic: Hay que combatir un rumor? Y cómo se hace?

Por Pablo Ordóñez
Ayer el dirigente frenteamplista y ex presidente de Ancap, Raúl Sendic se refirió en el programa “En la Mira” (señal VTV) a rumores, surgidos dentro de su propia fuerza política, que hablan de su condición sexual y su presunta homosexualidad.
En realidad quienes como comunicadores estamos en el circuito informativo, sabíamos de la versión hasta en sus más despreciables detalles, que en realidad corrían por los pasillos del “micromundo político”, del cual la opinión pública tiene poca información, descree profundamente y tiene escasísimo interés.
Y conociendo el origen y forma de dispersión de los rumores, lo colocamos en el largo listado de chismes y versiones aborrecibles, que desde hace décadas, mal adornan a nuestro sistema político.
(Generalmente los políticos tienen una visión deformada  y magnificada del entorno en el que desarrollan sus actividades. Y el Palacio Legislativo es la máxima expresión de esa realidad aumentada).
Amén de eso, tampoco me preocupa la opción sexual de nuestros gobernantes o de cualquier otro ciudadano.
Horas atrás nos enteramos que Sendic estaba dispuesto a encarar la especie desde un programa periodístico-político de televisión y ahí nos asaltó el interés profesional sobre si corresponde o no, en este y otros casos, intentar contrarrestar un rumor “de palacio” en un medio masivo.
El rumor
Existe una máxima periodística dice que “el rumor es la antesala de la noticia” y de eso se valen sus instigadores para lograr sus oscuros objetivos.

Los rumores indudablemente afectan a la reputación de las personas, para bien o para mal  -incluso cuando se pueda constatar que el rumor es falso- y condicionan el comportamiento de los demás hacia esa persona, incluso cuando se pretenda aclarar con información rigurosa y objetiva.
Ralf Sommerfeld, del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva, en Plön, Alemania, realizo una serie de experimentos sobre los rumores y llegó a la conclusión que “lo que se rumorea acerca de un individuo concreto entre un grupo de personas tiene más poder en el comportamiento y juicio de éstas hacia dicho individuo que las observaciones directas acerca del mismo”.
Esto sucede porque los rumores son especulaciones no confirmadas con información no contrastada, que rara vez se difunden abiertamente y cuentan con una rápida expansión, y suelen carecer de una fuente original bien definida. No obstante, la primera reacción de la gente ante el rumor es creerlo, sin ponerlo en duda.

Hasta ahí lo que los teóricos han podido probar y reflejar en sus papers académicos. El otro tema es cuando el rumor se convierte en noticia.
Amplificarlos no debe ser el camino
El rumor es de naturaleza oral, y como producto de una sociedad son capaces de existir sin fundamento o ser injustificados y carentes de cualquier soporte o veracidad
Tanto el experto español Fabio Gallego como Ralf Sommerfeld, son drásticos al sostener que el rumor, que no necesita pruebas a la hora de transmitirse, influye más que los hechos reales en la reputación de las personas.
La sociedad, en general, no tiene conciencia de qué es un rumor y cada miembro del colectivo, sin quererlos se transforma en emisor y reproductor de su difusión.
Algunos profesionales de la comunicación  han establecido protocolos para intentar combatir al rumor , aunque, Gallego sostiene que “es muy difícil atacar un fenómeno irracional.”
“Lo irracional no se puede detener. Resulta inútil querer dar una respuesta racional a una cuestión irracional”, dice. “La mayoría de los rumores tienen un componente de absurdo, y para enfrentárseles es necesario que la mente «salga y piense desde fuera del marco» para poder ofrecer una respuesta adecuada”.
Quienes manejamos a diario situaciones de crisis comunicacionales, no obstante siempre sostenemos que nunca hay que responder a versiones o especulaciones y menos amplificarlas.
Sincericidio?
Ayer Sendic tomó el camino de transformar el rumor en noticia y sacarlo de los corrillos políticos para ponerlo en el conocimiento del gran público y masificarlo, al punto que hoy ya ocupa amplios espacios en la prensa y redes sociales.
Si existía algún distraído que no conocía el rumor – que calculo serían el 98% de la población- hoy ya sabe que se duda de la heterosexualidad de este dirigente político.
Y ya están comentándolo en su trabajo, amplificando el tema y seguramente todos van a ir  por los canales informativos del rumor para capturar más información y satisfacer el morbo. Y a partir de allí genera el efecto de “bola de nieve”: el rumor irá incorporando todo lo que esté a su paso.
Entonces Sendic habrá logrado el efecto contrario.

La única herramienta que puede combatir un rumor es la información. Pero decir que un rumor no es cierto no es suficiente.
Los políticos no gozan de credibilidad a nivel de la opinión pública y ocupan los últimos escalones en las encuestas sobre este aspecto.
No me queda en claro por qué Sendic pensó que la gente le iba a creer con tan sólo negar el rumor.
“Estoy tranquilo con mi vida pública y privada; en lo privado cuidé mucho a mi familia. Hoy construyo una relación con una nueva compañera, y más allá de lo que puedan decir, no me afecta”, dijo Sendic ayer. Fue suficiente?
Si no lo afecta, por qué salir a desmentir o aclarar sobre su situación u opción sexual?
Acto seguido el periodista Gabriel Pereyra le preguntó si la sociedad aceptaría de buen grado que un dirigente admitiera que es homosexual y Sendic respondió “no sé si la sociedad está del todo preparada para eso y creo que va a tener dificultades”.
La lectura lineal que hizo gente común que vio el programa y a las consulté sobre qué les había parecido esto, sostuvieron que está claro que si es gay no lo va a decir por esto último que dijo. Sendic tiene aspiraciones políticas altas y nunca lo admitiría. Eso es lo que el común de la gente cree. Los políticos no hacen carrera asumiendo sus debilidades o aspectos controvertidos por muchos.
En toda mi ya larga trayectoria como periodista y asesor en comunicación estratégica he escuchado decenas de rumores de políticos, desde los corrillos parlamentarios, hasta los tablados y las murgas y ruedas de amigos y oficinas.
He escuchado de políticos ladrones, borrachos, golpeadores, adúlteros, sexópatas y también de políticos gay y del “poder rosa”.

Esta es la primera vez que un político sale a la palestra a contrarrestar un rumor.
Las desmentidas de opciones sexuales y otros entuertos quedaban hasta ahora reservados a los programas amarillos y de chismes de la farándula.
Hoy el rumor de que “Sendic es gay, pero lo niega” está en el máximo de su amplificación. Es tema de medios, “bares y oficinas y mentideros” como bien dice Pereyra. Quizás Sendic, presionado y estresado por el rumor, salió apresurado, cuando la actitud debería haber sido otra.
Dijo que salía a hablar de esto porque “lo alertaron que dirigentes de su partido le tirarían una bomba para afectar su futuro político”.

Entonces el optó por apagar la mecha con un fósforo.
Los rumores no tienen cara. A quién le estaba contestando ayer?
Debería haber esperado. José Batlle y Ordóñez dijo una vez. “en política el que se precipita...se precipita!”.
No en vano Gallego y Sommerfeld afirman que “el rumor tiende a reducirse porque los detalles que se ofrecen sobre esa falsa noticia también son cada vez menores o enloquecidos, en el sentido de que ya no son creíbles por los ciudadanos”.

viernes, 11 de octubre de 2013

La Revolución de los Smartphones

Por Pablo Ordóñez.

Dos fotos tomadas desde el mismo lugar en la Plaza de San Pedro en el Vaticano,  y separadas en el tiempo por tan solo ocho años, que muestran la fulminante e impactante "Revolución de los Smartphones" y del "planeta wireless".




miércoles, 17 de octubre de 2012

Los genios que manejan la comunicación del gobierno.

Por Pablo Ordóñez

Hay imágenes tan contundentes, que nos eximen de hacer comentarios. Pero tras tres años de gobierno, esta es la imagen más ilustrativa de la política comunicacional del gobierno. Aquí el Secretario de la Presidencia de la República, el número tres del gobierno, sentado,  acompañado por todos los genios asesores en comunicación  del gobierno. En realidad esto era una conferencia de prensa del gobierno sobre un tema muy relevante.

martes, 17 de julio de 2012

Un espejo urgente para la UDE.



Por Pablo Ordóñez
Hay muchas veces que en diversos ámbitos, incluído el comunicacional, para buscar al responsable de las malas perfomances o de resultados no deseados, hay que ir a comprarse un buen espejo para encontrar al culpable.
A veces, hay que ser condescendiente con empresas o personas que no tienen la capacidad de entender algunos procesos y sus consecuencias; pero cuando esto acontece en ámbitos calificados es insoslayable la crítica.
Ayer el rector de la Universidad de la Empresa, UDE, Roberto Brezzo, envía a el Observador una carta con una doble falta.
Primero saluda la designación de la nueva rectora de la Universidad de Montevideo, que no se llegó a concretar por declaraciones homofóbicas de la profesional. Quedó totalmente descolocado.

Tan luego se despacha con una crítica hacia el medio porque, según dice, ignoran todo lo que su sucede en la UDE en forma sistemática.
 Yo no quiero profundizar y sabiendo que en esa casa de estudios forman comunicadores, me tendría que lamentar si fuera estudiante por el pobre reclamo del rector.
 Pero si el rector trata de resolver la carencia de reflejo comunicacional de su universidad enviando cartas a los medios, no imagino que otras barbaridades les enseñarán a sus estudiantes de Comunicación corporativa.
 En Pensum tenemos como un mantra, que repetimos a los clientes, "hay que comunicar y gestionar al mismo tiempo. Si se gestiona y no se comunica, es como si no se gestionara, porque nadie se entera".
 Por lo tanto, la culpa no es del medio, es de la UDE de Brezzo que no hace bien el trabajo a la hora de comunicar su gestión y actividades.
 Un espejo enorme entonces para este profesional, que si se viera en su reflejo,  seriamente despojado de la vieja técnica de descargar las culpas personales en el resto del mundo, obtendría una imagen pobre e ineficiente de sus propias limitaciones.

viernes, 4 de junio de 2010

Left Brainers vs. Right Brainers

Por Pablo Ordóñez

En los casi 15 años de Pensum Consultores, nos hemos encontrado con una infinidad de dificultades, no sólo a la hora de ofrecer un producto inicialmente muy intangible como el nuestro, sino que una vez dentro de las organizaciones hemos enfrentado problemas a la hora de hacer entender cuál y cuán valioso puede ser el aporte de la Comunicación Estratégica para el management.

En los primeros años de la década del 90, abandoné la profesión activa del periodismo, carrera que viví intensamente por muchos años, en mi ultima función que fue la de director periodístico del aquel entonces innovador informativo-revista matinal Muy Buenos Días y pasé al área académica, para desempeñarme como Coordinador del nuevo proyecto de la Facultad de Comunicación de la Universidad ORT Uruguay.

Esa universidad, de larga tradición tecnológica, se enfrentaba por primera vez al desafío de integrar a su estudiantado a jóvenes de un perfil y mentalidad muy distinta a la que ellos estaban acostumbrados.

Venía una horda de personas con sensibilidades diferentes, multifacéticos, creativos, inconformistas y cuestionadores permanentes.

Hubo un verdadero choque cultural con las jerarquías de la ORT a la hora de hacerles entender cual era la esencia de ese nuevo alumnado, al cual les costaba mucho entender. Guardo en el recuerdo decenas de anécdotas muy divertidas sobre esta verdadera colisión de mentalidades.

Tanto el rector como el decano de esa Facultad de la ORT eran y son ingenieros en informática.
Ahí estaba la explicación que alguna vez les esgrimí.

Eran absolutamente binarios en su forma de pensamiento.

No era culpa de ellos. Eran producto de la formación que habían recibido en la academia como tekkies. Hay Unos y Ceros. Es el lenguaje de la computadoras. No hay matices. Quienes profesamos la comunicación u otras formas de expresión conocemos de los grises los matices y la existencia de todo un universo entre el 1 y el 0.

Obvio que nunca les gustó la observación.

Vuelvo a Pensum y las empresas.
Durante todos estos años hemos batallado por concientizar a nuestros clientes de las bondades de una buena estrategia de comunicación para sus gestiones. Profesamos la fe de que hay que gestionar y comunicar al mismo tiempo. La nuestra es una herramienta válida y útil para la consecución de los objetivos de los planes de negocios.

No siempre encontramos eco y nos cuesta mucho hacer resonar el tema. Y como somos inquietos, de inmediato nos ponemos a buscar una explicación que pueda mejorar el entendimiento de lo que pasa a nuestro alrededor y con nuestros clientes. Como aquello de las mentalidades binarias en la ORT y sus nuevos estudiantes.

Esta vez le voy a pedir prestados algunos conceptos –una vez más- a Al Ries, una de las personas más inteligentes y creativas que habitan este mundo de la comunicación, las RRPP y el marketing.

Ries acaba de lanzar un nuevo libro, aún no traducido al español que se llama “War in the Boardroom” y me viene al dedillo para exponer mi punto.


Con suma genialidad, expone la problemática sobre la cual les venía contando entre el management y los marketers y comunicadores.

En su libro Al Ries cuenta que le preguntó a su hija que trabaja con el: “Por qué tenemos problemas para vender nuestras ideas al top management?”

Ella le respondió “Papá..Ellos no son como nosotros..ellos son left brainers!!”


El problema es que ellos son “Left brainers” y nosotros “Right Brainers”. Sencillo. Los cuadros gerenciales piensan con el hemisferio izquierdo del cerebro y los comunicadores con el derecho.

En realidad ninguno de los dos Ries, Al o Laura, inventó nada nuevo, sino que aplicaron sagazmente algo que es moneda corriente de la neurología, la siquiatría y la sicología, entre otros campos: la función de los hemisferios cerebrales y el procesamiento de la información.

«El hemisferio izquierdo analiza en el tiempo, mientras que el derecho sintetiza en el espacio”, dice Jerry Levy, especialista en ese campo.

Vamos entonces a la “teoría” de Ries en este campo.
El management usa el hemisferio izquierdo, que procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.

El marketing y la comunicación usa el hemisferio derecho que es especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas. Es el hemisferio intuitivo en vez de lógico; piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.

Este hemisferio es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo.
Los marketers y comunicadores somos holísticos y aristotélicos, en suma “El todo es más que la suma de sus partes”.

Al Ries dice que el management requiere palabras que puedan ser visualizadas fácilmente.
Los “left brainers” con usualmente buenos conversando, los “right brainers” son buenos escribiendo.

El management aborda los temas en forma analítica con datos y figuras y cree en las “realidades” que ellos le aportan. Marketing y comunicación trabajan con las percepciones y lo que está en la mente de la gente.

Y ahí se entabla la lucha. Muchas veces la comunicación y el marketing recomiendan ideas que escapan o contradicen al sentido común, porque están basadas en la percepción de lo que la gente piensa sobre las cosas , que muchas veces o casi nunca se atan al sentido común.

Pero resulta que el management, con su afiliación a la realidad de los hechos, tampoco es tan sencillo, porque si no cualquiera gestionaría con éxito a partir de datos. Y el éxito no es moneda fácil para los cientos y miles de personas que detentan el management en las organizaciones. Me aventuro a decir que por cada diez exitosos y hay cien que fracasan.

Y entonces como resolvemos el tema para poder lidiar con los “left brainers” que son nuestros clientes?

Al Ries dice que debemos vender nuestras ideas comunicacionales al management en terminos del management y no del propio marketing o la comunicación.

“Use herramientas analíticas para vender conceptos holísticos. Use datos, figuras, marketshares y la visión global que usted tiene para vender intuitivamente al pensador lógico, Pero no venda un concepto. Venda una analogía”, sentencia el autor.

El otro día conversaba esto con Fabian Vico, connotado sicólogo cognitivo-comportamental, y coincidíamos en la necesidad de conciliar la polaridades y no tratar de eliminar una de ellas, o negarla o subestimarla. O en términos populares “ningunearla”.

Eso es lo que muchas veces el management de nuestros clientes nos hace “sufrir” a los de Pensum y a todos quienes hacemos lo mismo para las empresas.

Los hemisferios del cerebro funcionan en forma conexa. No hay buen funcionamiennto cerebral si esto no es así. Tampoco en la empresa.

Quizás la idea es, como me decía este sicólogo, que los “left brainers” que miran la cosa con microscopio y los “right brainers” que lo hacen con el telescopio se pongan de acuerdo y ajusten el lente a una distancia razonable del tema u objetivo que les permita ver positivamente y combinar las habilidades holísticas de unos y fácticas de los otros.

Muchos “left brainers” me dirán que el management es cosa seria y que la valoración de la realidad y sus datos y consiguiente toma de decisiones no les dejan tiempo para trabajar otras visiones globales o diferentes.

“War in the boardroom” y Al Ries –en todos sus libros- siempre nos aporta entretenidas historias y anécdotas de como terminan o terminaron empresas que sólo ponderaron una visión hemipléjica de la realidad y las cosas.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Buenas Nuevas de entrecasa...

Por Pablo O.

A partir de noviembre nuevas cuentas se sumaron a la cartera de clientes de Pensum Consultores: Hípica Rioplatense y Maroñas Entertainment y el Hospital Británico, así como Soldo Hnos., para su producto Pepperidge Farm, las galletitas premium gourmet para las que estamos desarrollando actualmente su desembarco en los medios de prensa.

Así es que el penúltimo mes del año ha traído mucho entretenimiento, salud y nos puso muy dulces.

El suplemento El Empresario de El País destacó además el momento de nuestra consultora, que en noviembre realizó también dos movidas muy fuertes en los medios para nuestro cliente World Trade Center, con el lanzamiento de la comercialización de su Free Zone y el inicio de las obras la Torre 4 de WTC Montevideo.
Días atrás compartimos además un par de charlas con alumnos del último semestre de la tecnicatura en Comunicación Corporativa de la Universidad ORT, donde les presentamos nuestra visión de la actividad, el mercado y compartimos algunos secretos de la profesión.

martes, 6 de octubre de 2009

Conspiromanía

Por Pablo O.

A raíz del caso Perera y la posterior incursión del asesor trucho de la Presidencia de ANTEL, por enésima vez, volvieron a circular rápidamente variopintas teorías conspirativas para explicar tan bochornosos sucesos.

Repasando la historia reciente y la no tanto, es particularmente llamativo que quienes esgrimen esas teorías de la conspiración siempre sean personas que ostentan u ocupan posiciones generalmente ligadas a los extremos de los arcos políticos, religiosos, sociales, etc.

Se ven entonces en estos tiempos teorías conspirativas de todo pelo y señal, que alimentan al cine y la televisión, venden libros, explican impresentables hechos políticos, pretenden juntar votos y justificar los que se pierden.

Todas estas especies obviamente satisfacen una demanda importante y ávida de cierta porción de la opinión pública.

Justamente la otra noche veía nuevamente la película Teoría Conspirativa, con Mel Gibson, un paradigma de este pensamiento: Atrás de cada hecho hay una conspiración.

El filósofo austríaco Karl Popper fue quien acuño el término "teoría conspirativa" para criticar las ideologías que conducían y conducen al fascismo, nazismo y comunismo. Y fue más allá. Sostuvo que todos los totalitarismos se basan en "teorías conspirativas" y que recurren a complots imaginarios, conducidos por escenarios paranoicos, como forma de perpetuarse en el Poder.

Quizás el actual monarca de la teoría conspirativa es Hugo Chávez, que basa todo su accionar político y diplomático, económico y social en el enfrentamiento a diversas y permanentes teorías conspirativas... obviamente contra su persona. Y así teje relaciones peligrosas y encamina a la región a una carrera armamentista, liquidando entre otras cosas las libertades básicas del pueblo venezolano. Seguramente el no se cree sus propias historias, pero le son funcionales a sus objetivos.

Desde el punto de vista comunicación, me resultó interesante investigar, buscar y compartir algunos datos sobre cuáles son los ingredientes que deben tener las teorías conspirativas y los complots para poder instalarse en la opinión pública.

Como los rumores, las teorías conspirativas se hacen fuertes donde hay un vacío de información de interés público, no presentan un autor o emisor reconocible y circulan en el boca a boca, bajo la forma de microcomunicación, expresa la comunicóloga argentina Mariana López,

Ella y otros autores sostienen que los complots tienen otros ingredientes que los hacen tan sólidos, como que por ejemplo deben ser verosímiles. O sea que la historia que se debe contar tiene que ser creíble. A su vez debe ser simple, fácilmente explicable y asimilable, aunque nunca pueda ser probada.

Era más fácil fraguar la historia que Perera fue víctima de unos secuestradores que lo quisieron matar porque estaba investigando algo “grande” y ponía en jaque intereses importantes, que decir que era un muchacho inteligente pero perturbado sicológicamente -con alguna adicción- que fingió todo eso en un momento de insanía.

O decir que el empleado trucho de Antel formaba parte de una red de espionaje y usaba sofisticados equipos de simulación, que admitir que al directorio del ente se le escapó la tortuga y aceptaron por bueno y recomendado a un timador de poca monta, que se aprovecho del siempre vigente clientelismo político para hacer el “cuento del tío”.

Siempre hubo quienes vendían buzones, el obelisco, una porción de la playa Pocitos o un banco de la Plaza Independencia. E incautos y desinformados que los compraron.

No hubo complot, hubo un delincuente.

Pero la conspiración suena mas sofisticada y fundamentalmente descarga las culpas propias en situaciones irreales, pero que la gente “compra”

Las teorías conspirativas se hacen fuertes en el marco de la ignorancia de la gente y se asientan sobre los prejuicios y los estereotipos.

Además tienen vinculación al poder y una lógica binaria y maniquea, donde hay una victima y un victimario, o el bien y el mal.

Que debe hacer una empresa que se enfrenta a una de estas teorías?

Bueno, la receta es sencilla: tener una clara política comunicacional, directa, abierta y permanente. Evitar los rumores dentro de la propia organización y hacia afuera de ella. Eso se hace con información.

Los asesores deben evaluar el grado de verosimilitud antes de decidir si se le da curso de respuesta a un rumor o se la deja de lado por una simple y burda leyenda urbana.

Pero cuando el “complot” toma un estado más público y masivo, la estrategia debe ser siempre no esconderse, enfrentar la especie con la verdad contundente, con la legitimación de los medios y los formadores de opinión.

Analice el lector todas las teorías conspirativas y verán que lejos de eso no dejan de ser pantallas que realmente esconden un simple verdad. O una metida de pata.

Allá por los 90 estuvieron las recordadas “embestidas bagualas” contra los blancos... la cruz del Papa en Tres Cruces y el avance del Opus Dei, la toma del poder masónico con Tabaré Vázquez como emblema, y podemos seguir un rato...

Ahora tenemos el libro “Pepe Coloquios”, que no fue una trampa urdida por un periodista de izquierda tramposo alentado por la derecha golpista para arrebatarle el poder a la izquierda, como dijo un senador afecto a ver conspiraciones en todos lados....fue el mismísimo candidato Pepe Mujica que se desbocó, como muchas veces lo hace y sin medida.

Pero sobre la campaña política y las estrategias (¿) de comunicación de los candidatos hablaremos en un próximo post..

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ramiro Agujis, paradigma creativo


Por Pablo O.


De la mano del humorista argentino Luis Rubio, me topé con su nuevo personaje, Ramiro Agujis...creativo publicitario paradigmático y desopilante. Alter ego del renombrado creativo argentino Ramiro Agulla.
Si quieren buscar la mejor caricatura de los exponentes del "ladripublicismo", vean los seis capítulos que hasta el momento están en la web.

Acá les paso el link. Se los pasé a algunos amigos publicitarios y no les gustó nada. Buena señal. No tiene desperdicio.
Frases, neologismos y clichés impresionantes. Les pega en la matadura.

lunes, 8 de junio de 2009

Candidato a la acuarela..la "nueva" moda

Por Pablo O.

Que los candidatos vayan a Facebook, Twitter o Myspace, no está mal como herramienta comunicacional. Uruguay tiene una penetración de internet en hogares del 60% en capital y 40% en el interior, lo que la convierte en una de las mayores tasas de la región.

No obstante esta penetración es del 82% en la población de menos de 20 años y decrece a medida que avanzan las franjas etarias. Es decir, los que mas consumen internet aún no votan.

Igual no está mal, porque hay allí una piscina interesante de votos que aseguran unas cuantas bancas senaturiales y muchas de diputados.
El espacio en Facebook del candidato Luis Alberto Lacalle tiene 9.500 amigos y van por los 10 mil. No es poca cosa, aunque aún con eso no paguen ni una banca parlamentaria.

Pero como siempre decimos "en todo lo comunicacional primero hay que creer en la herramienta".

Pero que lo hagan sólo por reflejo porque Obama centró allí gran parte de su campaña y su "fundraising" y entonces es moda...es otra cosa.

Miro atentamente la campaña electoral para las internas y al margen de lo errático de las campañas, movidas comunicacionales inconducentes y slogans inexplicables, sigo detectando que el "ladripublicismo" electoral no sólo es patrimonio de algún sector, sino que todos roban abundamentamente.
Y si es para parecerse a Obama, mejor. La mala noticia que les tengo que Obama no sólo ganó por ser "el negrito progre", sino por una veintena de razones más importantes, que están lejos de un spot o afiche de campaña.


Igualmente, como anteriormente el sector de Danilo Astori uso el "Podemos" de Obama, ahora el sector del candidato herrerista, Luis Alberto Lacalle, utiliza para afiches y publicidad la imagen del candidato dibujada y con trazos que son indudablemente una copia estílística de los famosos carteles a la acuarela de Obama.


Si bien es un punto a favor que finalmente el sector encontrara en el uso cyan y el amarillo una uniformidad para su cartelería de campaña, el acuarelazo al Cuqui Lacalle se gana el premio de Junio al ladripublcismo electoral.

martes, 28 de abril de 2009

Seguimos festejando el Maxi Award



Por Pablo O.

Más medios se hicieron eco del logro de Montevideo Shopping con el apoyo de Pensum.

Como en su momento lo fue El País, esta vez fueron El Observador, Montevideo COMM y El Espectador.

Les comparto lo que publicó el suplemento Café & Negocios.

viernes, 17 de abril de 2009

A veces nos toca (muy de vez en cuando...)

Por Pablo O.
En uno de los primeros post de este blog, hace un año, nos expresábamos acerca del rol del profesional de la comunicación corporativa y las relaciones públicas, y su visibilidad a la hora de recoger aplausos por sus logros.

Para eso citamos al maestro Alberto Borrini, quien entre otras cosas decía que "Una regla de oro del relacionismo, no sé si escrita, es que los profesionales no deben competir en los medios masivos con los clientes que los contratan precisamente con ese propósito. La suya debe ser una tarea discreta, silenciosa e invisible".
Agregaba que "el relacionista es un gestor de prensa o de imagen (...). Es una persona de confianza de la gerencia general, especialista en una materia, la comunicación, que cada día cobra más y más importancia en la gestión empresarial. El relacionista ni siquiera tiene el desahogo mediático de los publicitarios, cuyos nombres o el de sus agencias se imprimen en el orillo de los anuncios. Tan distintas son las características de ambas especialidades que el relacionista empresarial se mantiene discretamente entre las bambalinas".

Coincidimos con Borrini y hacemos de eso nuestra conducta. Sabemos que en nuestra profesión es dífícil gritar los "goles". Es un momento que se nos está reservado para hacerlo en la intimidad de la tarea bien cumplida y con alguno de nuestros clientes. Casi nunca con la tribuna.

Pero a veces sucede, como hoy, cuando Montevideo Shopping acaba de recibir su sexto Maxi Award a la excelencia en marketing, por la campaña de comunicación de su gran ampliación de octubre de 2007. Este no es un premio menor. Es el que otorga el International Council of Shopping Centers y que este año convocó centros comerciales de 32 países y más de 300 propuestas finalistas, de entre las miles que se presentaron y compitieron en las distintas categorías.

Fue por el mes de mayo del 2007, cuando Montevideo Shopping comenzó a hacer realidad su gran ampliación, que Pensum Consultores inició su tarea profesional apoyando al departamento de Marketing (la que ya lleva casi dos años) para lo cual aportamos todas las herramientas de comunicación estratégica, prensa y relaciones públicas.
El plan de comunicación y relaciones públicas para la ampliación demandó varios meses de trabajo y desarrollo, que se tradujo en miles de centímetros columna en la prensa, y decenas de minutos en televisión y radio, y muchas acciones de comunicación y relacionamiento a distintos niveles.


El suplemento El Empresario del diario El País recoge hoy el logro obtenido por Montevideo Shopping y su Maxi Award; y por ahí, en medio de la nota, discretamente, está el reconocimiento a Pensum. Y tenemos nuestro golcito. Los festejamos acá, en nuestro ámbito reservado y con nuestros clientes de Montevideo Shopping.


No hay medalla. Hay misión cumplida. Y lo más importante...cliente contento.

martes, 24 de febrero de 2009

Ya tenemos al primer ganador!!!

Por Pablo O.

Nuestro último post, referido a un plagio argentino a la campaña de Obama, terminaba así: "...espero ansioso saber quién será el próximo "ladri publicista" perezoso que la copie y la venda como su genialidad a algún candidato a algo".

Y ni siquiera dejaron pasar un mes, y la profecía se cumplió.

No es que uno sea adivino, sino que ya ha recorrido lo suficiente en el mundo de la comunicación para conocer a algunos de los bueyes que aran. Era tan obvio...!

En este caso, el "ladripublicista perezoso" es quien tiene a su cargo la campaña del precandidato presidencial por el Frente Amplio y ex ministro de economía Danilo Astori.

Aunque ni lerdo ni perezoso a la hora de copiar -la pereza es mental y creativa-, tomó el "Yes, We Can" de Obama y lo uruguayizó, y le puso coloretes para disimular lo indisimulable. Es lo mismo.

Podemos. Astori presidente

Aunque en su lengua, el "Yes We can" tenga una denotación mayor que el "Podemos" en castellano, es lo mismo.

Seguramente esta campaña no pasará a la historia. Lo que sí queda vigente es lo que decíamos anteriormente: cómo algunos "iluminados" subestiman a la gente, y le dan por nuevo y bueno algo que es plagiado.

Pero esta vez es tan obvio, que se lleva el premio.

Yo no se si al final del día prefiero a los publicistas de Carmelo Vidalín, que idearon el redundante "Soplan Vientos Nuevos" -cómo si los vientos no hicieran otra cosa que soplar- o los que ponen al candidato presidencial nacionalista Jorge Larrañaga en las rutas al este -con cara bonachona y paternal- deseándote una felices vacaciones y que disfrutes y te cuides, como si fuera una promo de un protector solar o de un preservativo.

No. En realidad tampoco.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Ladricreatividad al palo

Por Pablo O.

Uno de los puntos altos de la campaña que hizo presidente a Barack Obama fue la pieza "Yes we can", que ideó y compuso el músico Will.I.Am, integrante de The Black Eyes Peas.

Básicamente es una composición musicializada, en blanco y negro, con partes de discursos del ahora presidente electo de los Estados Unidos, en plano partido, donde figuras de la música y personajes populares cantan las mismas palabras que Obama dice.

Realmente la pieza es sobria y exquisita. Y contundente.



Obviamenta cuando la vi, y teniendo en cuenta que en Uruguay estamos en una incipiente campaña electoral, trataba de imaginar qué publicista cometería el latrocinio y adaptaría esta propaganda para un candidato local.

La sorpresa la tuve la otra noche cuando miraba The History Channel y presencie un corto , dirigido (no puedo decir ideado) por Fito Páez, respecto a los 25 años de democracia en Argentina.

Salvo que es a color, es la misma idea y casi la misma ejecución, pantalla partida, con personajes populares del arte, periodismo y la política del vecino país, recitando el preámbulo de la Constitución argentina, mientras Paez y otros las cantan.

Hasta el inicio del tema es plagiado del aviso de Obama, con imágenes de algunos de los participantes frente al micrófono en silencio o en movimiento.

Hay una diferencia: en el de Obama, Will.I.Am tiene una aparición bastante más discreta que la de Páez, que es casi un retrato inmenso a su ego, donde posa, sobreactúa y se sobreexpone, quizás para disimular sus comprobadas malas dotes como cineasta.



Casi al final de la campaña de Obama, Will.I.Am lanzó una segunda pieza publicitaria, llamada "We are the Ones".




Espero ansioso saber quién será el próximo "ladri publicista" perezoso que la copie y la venda como su genialidad a algún candidato a algo. Claro, como reza la sentencia, la culpa no es del chancho....
Pero no quedan dudas que es la clara muestra de cómo algunos "iluminados" subestiman a la gente, y le dan por nuevo y bueno algo que es plagiado. Claro, todavía se creen que la gente no entra a You Tube.

martes, 4 de noviembre de 2008

Homero ya votó por Obama

Por Pablo O.

En estos momentos los estadounidenses están votando para elegir a su nuevo presidente, tras una muy larga campaña que tuvo sus bemoles.

Mostró a un Obama disciplinado en la comunicación, manejando sus “key messages” sin temor a repetirse, lo que me hizo recordar a George Bush en la campaña anterior, cuando combinó con eficiencia en todos sus discursos palabras clave como “11 de Setiembre”, “terrorismo”, “Saddam Husseim”, y “armas de destrucción masiva” .

Cada una de sus apariciones públicas de campaña contenía, por lo menos, una veintena de menciones a cada una de estas palabras. Su contendiente, el demócrata John Kerry se deshacía en largas y monótonas charlas. Resultado Bush presidente.

Esta vez, Obama “goteó” en sus discursos decenas de veces frases como “Mc Cain es Bush”, “votó el 95% de veces con Bush”, “favorece a los que se llevan el trabajo”, “quita impuestos a los millonarios”, "quien gane menos de 250 mil dólares no pagará impuestos", etc. cosas que ayudadas por la crisis global, hicieron carne en la clase media norteamericana, aún en aquella con alguna simpatía por los republicanos.

Obama además apeló con singular éxito a los nuevos y alternativos medios de comunicación y marketing viral –Facebook, Myspace, Sms- al punto que develó la incógnita de su compañero de fórmula mediante mensaje de texto a quienes se inscribieran en su web.

Todo esto no sólo lo ayudó a ganar votos sino que fue clave para recaudar fondos, en cifras sin precedentes.

En cambio mostró a un Mc Cain duro, agresivo, despectivo, con visos racistas, sin posibilidades de despegarse de la gestión de Bush (aunque lo intentó). "The Grumpy old man" (El viejo cascarrabias), sentenció la prensa .
Además tuvo la tarea insalubre de tener que remar con una compañera de fórmula inconsistente y hasta vulgar, del lugar desde donde se la mire.
Aquellos “genios” del marketing político que se regodeaban y se felicitaban al decidir la nominación a vice de Sarah Palin como un tiro de gracia a Obama -que dejó de lado a Hillary Clinton- hoy seguro ya no tienen trabajo.
Anoto como genial la vuelta de Tina Fey a Saturday Night Live, absoluta sosías de Palin. Desde sus “skits” la demolieron...aún con la participación del propio Mc Cain (le reconozco buen humor o al menos resignación).


(Tina Fey y Sarah Palin en SNL)

Pese a que desde este blog destaqué a Obama por muchas de sus características comunicacionales, me decepcionó bastante su participación en los tres debates presidenciales.

Estos no ayudaron mucho a ninguno de los dos candidatos y si bien Obama se alzó con la preferencia del público en las tres ocasiones, lo mostraron muchas veces dubitativo, con dificultades para remontar algunos castigos propiciados por Mc Cain y consolidar algunos puntos claves de su discurso.

Tan flojos fueron los debates que el propio Mc Cain, en una aparición en SNL el pasado sábado junto a "Sarah Palin" (Tina Fey), participó en un “cuadro” donde vendía cosas y pasaba mensajes electorales en el canal de ventas QVC, que según él era “el único medio en el que Obama no compró espacios y le dejó libre”.

Así las cosas, llegó a un momento donde puso a la venta 10 platos conmemorativos de los debates Obama-Mc Cain...y cuando los mostró éstos estaban en blanco....”pero sin embargo son buenos platos” dijo el republicano. Todo un reconocimiento a lo flojo de los debates. Nadie los recordará.

Pero sí una cosa me llamó la atención del tercer debate. Cuando finalizó, los contendientes se saludaron y desde allí se acercaron al borde del escenario para saludar a los presentes, y detecté un extraño gesto en John Mc Cain.

Al otro día busqué en las coberturas fotográficas y me encontré con la foto que capta el preciso momento de un gesto totalmente inusual e inapropiado por parte del candidato republicano.


En Pensum siempre trabajamos tanto lo oral como lo gestual en el entrenamiento de nuestros clientes para los medios, porque en estos últimos – y no descubro nada- se esconde tambien gran parte de lo que se quiere comunicar.


Fue Paul Ekman quien analizó lo concerniente al lenguaje corporal y dividió en cinco los gestos: los emblemáticos (emitidas intencionalmente y que todo el mundo conoce su significado), los ilustrativos ( que acompañan a la comunicación verbal), los reguladores (regulan la comunicación), los emotivos y los gestos adaptadores, que son aquellos que se utilizan para manejar emociones que no queremos expresar, para ayudar a relajarnos o tranquilizarnos, etc.

Al ver el gesto de Mc Cain se me cayó la clasificación de Ekman, ya que no encuentro donde ponerlo. Es una mezcla totalmente inadecuada de emotividad y adaptación al límite de la epilepsia, que muestra en realidad lo que el inconsciente del candidato expresó ante el fin del debate y su estado de ánimo. Toda una revelación del momento.

Ya me había llamado la atención la gestualidad de Mc Cain en los actos públicos y la convención republicana y su manera de mover los brazo como si no tuvieran articulaciones, ensayando un forzado abrazo con los brazos en jarra hacia adelante hacia arriba y hacia abajo. Me hacía recodar al personaje Alarcán, creación del cómico argentino Rodolfo Sansó.



















Y al final de toda la campaña, Obama perdió a su abuela que lo crió y hasta se le vió llorar en su aparición de ayer lunes en la Florida. No hay mejor cierre. Emocional puro.
El domingo en los Estados Unidos se transmitió el especial de Halloween de Los Simpsons, donde Homero vota por Obama. Toda una señal.

En definitiva todas estas no dejan de ser anécdotas de la propia campaña en si, pero marcan lo importante que en comunicación es no sólo controlar lo que se dice ... sino también lo que se hace.

domingo, 3 de agosto de 2008

Más imagenes y metaimagenes...

Por Pablo O.

El fin de semana político nos deja dos imagenes interesantes a la hora de analizar lo que dicen a distintos niveles.

La primera es de la presidenta Cristina Kirchner, que ofreció una conferencia de prensa como un fenómeno casi inédito, aclarando que era la primera desde 1999 , tras el gobierno de De la Rúa y el de su propio esposo -ex presidente en funciones- que en su cinco años de mandato jamás lo hizo.

La foto es de la tapa del diario Crítica de la Argentina. Así recibía Cristina K las preguntas de los periodistas. No sólo el gesto adusto, sino los brazos cruzados sobre el pecho.

Cualquier manual sbásico obre lenguaje corporal señala que esta posición refleja inconcientemente una actitud negativa, desacuerdo, desconfianza y una postura defensiva. Así vivió la mandataria las demandas de los periodistas. Toda una imagen y una metaimagen.


La otra es de Lula. No podemos decir que responde a una actitud del inconciente.

Pero sí me hizo acordar aquella frase que dice que "el poder es como el violín, se toma con la izquierda y se toca con la derecha".

Más allá de las valoraciones políticas que podamos hacer del gobierno del presidente brasileño, la imagen parece reafirmar ese viejo dicho.

Además muestra que para ser buen violinista le falta un dedo de la mano izquierda, por lo menos.

miércoles, 25 de junio de 2008

No sólo de carisma vive un candidato

Por Pedro L.

En los últimos días y por distintos motivos he escuchado, visto y leído a Barack Obama y, sobre todo, he escuchado, visto y leído a propósito o sobre Barack Obama. “El fenómeno Obama”.

No me interesa en estos breves comentarios detenerme sobre muchos de los aspectos que lo ubicaron en el centro de la escena de su país y, por qué no, mundial (sucede que estamos hablando de un hombre con muchas posibilidades de ser el próximo presidente de los Estados Unidos).

Es muy interesante lo que se va conociendo sobre la forma en que Obama llevó adelante su campaña electoral, al punto de que habría instaurado una nueva forma de encarar los procesos de competencia político-electoral en los Estados Unidos, dejando atrás las ahora “viejas formas” de hacer campaña (para muchos el triunfo sobre Hillary Clinton fue eso, la imposición de una nueva fórmula sobre otra vieja).

Pero en todos los análisis se destaca, con mayor o menor precisión, que “el fenómeno Obama” tiene mucho que ver con las cualidades de comunicador del ahora candidato presidencial demócrata.

Empecemos por el principio. Obama tiene carisma, Obama es un líder carismático. Se trata de un atributo que no se compra en la farmacia, de un bien escaso cuya ausencia no es disimulable.

Ahora bien, Obama tiene carisma y lo sabe, pero no confía solamente en su carisma. Esta actitud, a mi juicio y mirando las cosas desde acá, quizás sea su principal atributo. No se trata principalmente de que tiene carisma sino de que lo tiene (“le sobra” dirían los muchachos) pero no se juega toda su suerte a ese don. Es inteligente y tiene talento, pero sabe que con eso solo no le alcanza.

Vengo de leer a Pablo y comparto mucho de lo que dice.

Tener carisma y ser candidato presidencial es para elegidos, para pocos, muy pocos, en cualquier país del mundo.

Estamos cansados de ver candidatos sin carisma, así como buenos dirigentes y cuadros políticos que ponen punto final por la vía rápida a su carrera al intentar ser candidatos presidenciales, cuando no tienen los atributos necesarios para una competencia de ese tipo.

Los discursos de Obama son, para el uso uruguayo, breves o muy breves.

Discursos de veinte minutos, armados por módulos o bloques temáticos, en los que plantea tres, cuatro o a lo sumo cinco temas. Por supuesto que bien hilvanados, evitando excesos de argumentación, con un mix que funciona entre la realidad y la propuesta, con los enganches o transiciones entre un bloque y otro muy bien hechos o resueltos.

Todavía no me puse a averiguarlo, pero estoy seguro que para cualquier candidato de estas latitudes es muy poco tiempo, que con un discurso de veinte minutos sentiría que le quedaron muchas cosas por decir, que desperdició la oportunidad, que parecerá que sabe poco o que no tiene propuestas.

Veamos. Veinte minutos bien utilizados es mucho tiempo. Si uno tiene los temas claros tiene que tener la capacidad de presentar uno o varios temas de forma atractiva en pocos minutos. No tiene por qué hablar de todos los temas.

Se supone que jerarquice, seleccione y se quede con aquéllos temas que le permitirán “conectar” mejor con los intereses de la gente. No todos los temas “valen” lo mismo y, por otro lado, la gente tampoco les dará la misma importancia. A la hora de seleccionar contenidos bien podríamos decir que un buen comunicador se destaca también por todo aquello que dejó en la papeleara y que sólo le habría agregado “ruido” a la comunicación, restándole eficacia.

La oportunidad no se desperdicia si la gente se va con dos o tres ideas fuerza, nada más, que son las que dibujan el perfil, la figura pública, del candidato. No se trata de tener o no tener propuestas (aunque en Uruguay más que las propuestas nos gustan los diagnósticos y poner nota a lo que hacen los demás).

Se trata de jerarquizar los temas (yo no quiero que un candidato presidencial me hable de cualquier cosa, quiero saber qué piensa de unos pocos temas importantes) de lograr buenas “traducciones” comunicacionales de los temas seleccionados, algunos complejos, y de ejecutar la faena comunicacional con eficacia.

Por supuesto que el carisma ayuda, pero el plus lo da el trabajo, la actitud de Obama. Nótese que buenos asesores comunicacionales deben haber varios en Estados Unidos, candidatos con el carisma de Obama seguramente muy pocos. La diferencia parece estar en la actitud del candidato carismático que se deja asesorar y potencia sus atributos por la vía de la eficacia comunicacional.

En Uruguay en poco tiempo estaremos metidos de lleno en la campaña político-electoral, corriendo un largo y tedioso proceso que desembocará a fines del año próximo en la elección de un nuevo presidente de la República.

Según las encuestas que se conocen por estos días, es una historia de final abierto y se podría hasta definir en segunda vuelta o balotaje. Un escenario de ese tipo nos llevará a dejar atrás algo que amenazó con convertirse en tradición: la ausencia de debates entres los candidatos presidenciales.

De la mano de la lógica de que el candidato que iba primero tenía más para perder que para ganar en un debate, asistimos al espectáculo de que el potencial ganador solo decía que NO a los retos permanentes para debatir de los demás candidatos, que intentaban apurar la suerte en un debate salvador. Este nuevo escenario obligaría a los potenciales presidentes a tomar el "riesgo" de aceptar debatir.

En los debates (quizás debamos hablar de él debate) veremos si los candidatos confían en su talento solamente o si se ayudan con la debida jerarquización de los temas, una adecuada traducción comunicacional y una eficaz -atractiva y comprensible- presentación de los mismos.

Ojalá que haya debate/s. Ojalá que los candidatos comuniquen eficazmente, con lo que no solo se estarán ayudando a si mismos sino también y fundamentalmente a los electores. Ojalá que el próximo presidente no se enoje con la gente si no entiende lo que es de su interés que comprenda.